Exposición de pintura «Momentos musicales»

La exposición “Momentos Musicales” es un homenaje a mi profesión como cantante de ópera, a la música en general y a los músicos, en donde he incorporado, por primera vez, instrumentos musicales como el piano, el violín o la lira a mis paisajes y escenas de concierto y recital, como si al observar cada obra se pudiera escuchar la melodía de un violín en el bosque o una representación operística.

La galería Espacio Ronda en Madrid alberga la exposición Momentos Musicales

A medida que voy trabajando en las diferentes etapas pictóricas voy añadiendo elementos que complementan los paisajes de mi pintura, como las escenas de ballet, puesto que la danza ha formado parte de mi vida durante muchos años, y la música, a la que actualmente me dedico profesionalmente también.

Los diferentes elementos o figuras que aparecen en esta etapa musical son diversos: Euterpe, la musa de la música aparece representada como una escultura de busto, con dos liras al fondo, cada una apoyada en un árbol; Las bailarinas se muestran con violines, como si acabaran de representar una obra musical bailada.

En mi cuadro más grande, de 350 x 200 cm “Poussin 1” represento a un pianista-escritor en medio de un paisaje de bosque onírico y de niebla, con un castillo al fondo que recuerda al castillo de Chambord en Francia, o personajes sacados de la mitología, como las tres Gracias o las Ninfas, que se encuentran “danzando”.

Cuadro «Poussin 1» a la izquierda.

Nuevas pinturas presentadas en la exposición Momentos musicales

Entre mis obras más nuevas se encuentra una serie de pequeñas pinturas, elaboradas con pan de oro y óleo, en donde he querido representar el momento musical vivido durante las actuaciones.

Desemboca en un cuadro de 114 x 162 cm llamado “El concierto”, en el que se puede ver a una cantante y su pianista en plena actuación, con una escenografía de árboles detrás de ellos y con un público en media penumbra que aparece en la primera fila.

Esta etapa musical en mi pintura ha unido finalmente el puente entre las dos disciplinas a las que me dedico: la pintura y la música como cantante de ópera, creando la sinestesia que busqué durante tanto tiempo.

Afronto con optimismo los colores en mi paleta, ahora más vivos y brillantes, así como los nuevos elementos que se sumergen en mis bosques, e interactúan con los que ya había, como los castillos, las zapatillas de ballet o los maniquís, en una danza que solo acaba de empezar.