Exposición Landscapes

El 21 y 22 de noviembre de 2019 abría sus puertas el que fuera estudio del artista español Darío Villaba, (1939-2018) actualmente de Carolina Andrada (1982) en Madrid, en la Calle Arenal de Maudes 6, zona de Nueva España-Chamartín.

Esta exposición cuenta con obras de Carolina realizada a lo largo de los últimos 10 años, en diferentes lugares como Berlín, Bilbao, Elche o Madrid.

La preparación de la exposición Landscapes

El comisario de la exposición fue el reconocido arquitecto Luciano Moreno, que además de gestionar el espacio organizó el evento y al equipo técnico y logístico, logrando un resultado impactante y magnífico.

El equipo técnico logístico de la exposición Landscapes

También tuvieron un papel fundamental Jaime Albo, de la mítica empresa española de conservas Albo, que ayudó en cada detalle de la exposición. Otorgando una mención especial a Gabriela, escaparatista de la firma Loewe, poniendo el toque estético y acogedor a la sala de 500 metros.

Entre sus referencias artísticas principales se encuentran Nicolas Poussin, Antoine Watteau, Jacob van Ruisdael, Louis Eilshemius, o Markus Lüpertz, entre otros.

Las ayudantes técnicas encargadas de recibir, explicar y vender la obra fueron las jóvenes licenciadas en Historia del Arte, María Priego, Cecilia y Marina.

Como resultado la exposición ha tenido una acogida magnífica, y permanecerá abierta durante todo el mes de enero de 2020 para todo visitante que quiera verla.

Carolina Andrada, Fernando Barragán y Leticia Del Valle.
Kosme de Baraño, Carolina Andrada, Irene Gracia y Hélène de Medem.

Una Carolina afín a su estudio y exposición

Carolina ocupa su tiempo principalmente en Madrid, su lugar de trabajo y de residencia. En 2019 abría su actual estudio con esta muestra de trabajos basados en la filosofía del paisaje, relacionada con la historia del arte desde el siglo XVII en adelante.

El paisaje como último género en la pintura reconocido en la historia del arte ha sido y sigue siendo, el tema y escenario principal para los cuadros y biombos de Carolina.

Dejan al espectador adentrarse en «el bosque» de los sueños y de la emociones, revelándose en cada uno de una forma diferente y misteriosa.